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Tan antigua como el hombre

Hace unos días leía en la prensa:

“Un hacker desvela documentos y correos electrónicos de la elite científica vinculada al Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático de la ONU (IPCC). Los calentólogos admiten que manipulan datos, destruyen pruebas, ejercen fuertes presiones para acallar a los científicos escépticos...”

Es una noticia como tantas otras. No desdice de muchas de las que leemos a diario, no parece sorprender demasiado.
Pero el hecho de que no causen sorpresa noticias de esta índole nos hace cuestionarnos si la fuerza de la costumbre ha sido propiciada porque a mayor o menor escala la vida de las personas forma un tejido de grandes y pequeñas manipulaciones.

Al hilo de este suceso surgen distintos interrogantes.

• EL BIEN MAYOR

No cabe la menor duda de que cuestiones como estas: ¿Estamos acabando con nuestras reservas? ¿Qué mundo dejamos a quienes nos sucedan? ¿Somos los seres humanos responsables? ¿Qué hacer?... revelan algo de lo mejor que todas las personas llevamos en nosotros mismos: En cierto modo, nos vemos habitantes de un mundo prestado y no deseamos destruirlo. Si somos un poco sensibles, sufrimos mucho cuando nos encontramos basura en un bosque, peces ahogados en el río, grandes extensiones quemadas... nos sentimos responsables, no nos gusta.

Este sentimiento es legítimo. Como otros, forma parte del legado que deseamos transmitir a nuestros descendientes. Sin embargo, es muy difícil mantener las cosas en estado puro. La mayoría de las veces, al tomar una opción, al dar un paso, cada persona, subjetiva en sí misma, con frecuencia es incapaz de visualizar las dimensiones de sus propios actos. Por otro lado, también forma parte de nuestra condición justificar los actos propios ordenándolos a la bondad del fin. Pero sigamos con nuestra historia.

• EL MAL MENOR

“Acuerdos para manipular datos, destrucción de pruebas, conspiraciones para evitar que los escépticos publiquen en revistas científicas, dudas privadas sobre sus propias aportaciones a la teoría del calentamiento global que no se reconocen en público, ocultamiento del "Periodo Cálido Medieval", alegría por la muerte de un escéptico...
Todo ello forma parte de una serie de documentos y correos electrónicos privados que han sido desvelados bien por un hacker externo o bien por una fuente anónima interna de uno de los templos de la calentología.”

Uno se pregunta cómo una persona puede incorporarse en una espiral como la que describe la noticia: destrucción de pruebas, conspiraciones, medias verdades o mentiras enteras, alegría por la muerte repentina de un contrincante,.. No se llega a esto así, de pronto. Hay un punto de partida. Puede ser una ambición en la que no se llega a distinguir el motivo egoísta del altruista, una justificación de los hechos al amparo del bien mayor, puede ser el afán de notoriedad, codicia, ambición más o menos escondida... Motivos, todos ellos, subjetivos.

Contemplando la historia de la humanidad vemos cuantos sueños de un idealista han terminado en grandes manipulaciones. Parafraseando a Ortega y Gasset: “no es esto, no es esto...”

Todo lo grande comenzó siendo pequeño. Edison realizó parte de sus grandes inventos en un cobertizo, google comenzó a existir en un garaje... De la misma manera, antes, mucho antes de que las grandes multinacionales oliesen el negocio, un pequeño idealista se corrompió por primera vez. La pregunta del millón sería descubrir el ¿cómo? Y la respuesta, aplicar la medicina en la misma raíz del mal, evitar que se desarrollase el monstruo.


• TODO VALE

  •  “... Lo más importante es que parecen plenamente dispuestos a maquillar sus datos para que se ajusten a la teoría. Así, en un correo del pasado 28 de septiembre, uno de estos científicos anuncia su intención de bajar 0,15 grados la temperatura registrada del océano para que se ajuste a sus modelos climáticos.
  •  ... Otro científico, David Parker, discute en otro email la posibilidad de cambiar el período de referencia para elaborar el índice de temperatura global. Se opone afirmando que tal cambio podría confundir al público y, sobre todo, reflejaría que el actual período es menos cálido de lo que pretenden hacer creer.
  •  ... Tim Osborn describe cómo algunos datos son manipulados para ocultar que los resultados de un estudio muestran una aparente tendencia al enfriamiento de la temperatura del planeta. El propio Michael Mann, uno de los climatólogos del cabecera del IPCC de la ONU, afirma en otro correo que sería bueno "contener" la temperatura del “Período Cálido Medieval ".
  • ... Así, en un correo reciente, este gurú del calentamiento global protesta por la "máquina de ataque pagada por las multinacionales", pese a que fluyen muchos, muchos más fondos hacia los científicos que defienden el cambio climático causado por el hombre que hacia los escépticos.
  • ... intento de acallar las publicaciones científicas escépticas alcanza al IPCC, el macroinforme de la ONU que se supone contiene toda la información relevante sobre la ciencia del clima.”

Hay muchas paradojas que se pueden entresacar de los datos que desvelan los medios de comunicación:

  •  Nos cuentan que para salvar al planeta, se puede manipular, licitan la extorsión, se cambian datos, se institucionaliza la mentira impune, se regocijan ante el mal ajeno, se juega con las personas, no importan nada. Nos lo creemos.
  • Esta justificación de la manipulación llega al ensalzamiento, lo encumbran, lo dicen, lo justifican: todo es por la causa, por tanto, todo es bueno porque la causa es buena. A veces no nos resulta fácil ver la falacia de este argumento.
  •  Pero, ¿Realmente les importa el calentamiento global? El origen, el calentamiento global es sólo un leit motif, sería necesario ver los movimientos bancarios, los intereses de tantas multinacionales, de organismos y estamentos de gran solvencia... No es posible ver entre tantos hilos entrecruzados. Se ha tejido una enorme perversión, adulterando bondades, malversando actitudes, todo está corrompido. Corrupción justificada.
  •  En el fondo, como en todas las historias de poder, vemos que existe una lucha de buenos (los caleontólogos) y malos (en esta película, los escépticos) Los “buenos” bonifican todas sus actitudes, los “malos” las pervierten a los ojos de los buenos. Esto nos suena...
  •  ¿Existe el calentamiento global? O, ¿Qué nos están contando? Ya no lo sabemos.

A la vista de los datos que saltaron a la opinión pública, cualquiera puede darse cuenta de que este gran montaje no tiene ningún soporte real. Todo es una construcción, un mundo de intereses, una gran fantasía muy lucrativa, con un escaparate muy altruista, que no es más que eso, un escaparate.

Tras el cristal del escaparate, en una luminosa y cálida tienda, una hermosa señorita muestra su género a una distinguida clienta. Ambas se ven mutuamente y se sonríen complacidas. Al otro lado del cristal, en una acera húmeda, las contempla una mendiga vestida de tosco gris con un porte poco agradable.

Son las dos caras de la moneda...

• MANIPULACIÓN, AL FIN Y AL CABO.

No se le puede negar la buena intención al ser humano, pero tampoco desconozcamos que es “conocedor de la ciencia del bien y del mal”. No es posible olvidar que perseguir un bien “cueste lo que cueste” forma parte de la condición humana. No sabemos los hilos que movemos...
...Tal vez no nos hayamos dado cuenta de que esta película ya la hemos visto: en nuestra familia, en nuestro lugar de trabajo, en las relaciones laborales, en instituciones civiles y religiosas, en la política, en toda la sociedad. Tan antigua como el hombre.
Desgraciadamente, es así.
 

Laya. Redacción IntCat

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