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Miriam
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« Respuesta #15 : Mayo 20, 2008, 01:09:23 » |
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Realmente resulta un espectáculo deplorable, porque el paganismo está invadiendo el templo.... Esas actitudes muestran que apenas les queda ya los asistentes el sentido de lo sagrado, y solo el boato y la parafernalia festiva les mueve. Una especie de carnaval infantil. Creo que no debemos dejarnos derrotar por la situación. La gente no está preparada de manera adecuada...
Claro que sería mejor hacer la fiesta de otra manera. Y la primera comunión, por supuesto que se podría hacer con sencillez en un día cualquiera. El único requisito real es que el párroco dé la aprobación para ello por considerar que el niño está ya preparado espiritualmente para la recepción de la Eucaristía. Todo el resto no pertenece al sacramento, sino al festejo.
En mi parroquia, pequeñita, pero llena los domingos, cuando hay bautismos o primeras comuniones, entre todos, como pueden, preparan la fiesta en la sala de reuniones, se cocina en la misma cocina adyacente o bien las señoras traen sus contribuciones culinarias para la fiesta en que participan todos indistintamente. Los domingos, la gente que puede se queda un rato después de la Eucaristía en la sala parroquial para tomar un café con las galletas o lo que sea, que la misma gente trae para compartir. Espacio para dialogar cuestiones de la parroquia u otras.
Sin darme ni cuenta, este año han comenzado a acercárseme la gente para charlar de temas, y se está formando un foro como éste, pero parroquial... El domingo pasado fue sobre Sta Teresa de Lisieux (que leí antes de los 20 años, pero de quien conozco lo esencial... y me encontré describiendo la santidad de Teresita, su caminito de los pequeños y débiles, su confianza inquebrantable en la oscuridad de su noche...
Y en este Japón en que las señoras van con las señoras y los señores con los señores, los viejos con los viejos, los jóvenes con los jóvenes... resulta que mis interlocutores son muy variados. Y el domingo último, el tema fue, casualmente, sobre Simone Weil, de la que acabábamos de poner un artículo en la web.
Así festejamos en la parroquia la Pascua dominical. Y ahora, hablando de ello, me doy cuenta de que hay que estar a tiempo y a destiempo abiertos a participar de los bienes del Espíritu, porque he pasado largo tiempo yendo simplemente a sentarme con ellos, silenciosamente, sola, sin que nadie me dijera ni pío. pero los días en que se han impartido bautismos o primeras comuniones, a veces, se sirve un verdadero banquete. naturalmente, todo preparado por las sacrificadas señoras de la parroquia que, al final, además, friegan los platos. ¿No os parece que es mucho más bonita y cálida una fiesta en que la comunidad cristiana festeja conjuntamente, caseramente, con sencillez las cosas de los demás?
Y, no obstante, he sentido algún lamento sobre que hay poca participación, poca cohesión comunitaria.... Ya veis... Todos lloramos lo que no tenemos y, muchas veces, desaprovechamos lo que ya tenemos. ¿Por qué las personas más comprometidas con la parroquia no hacéis diversas proposiciones para mejorar las celebraciones de ese tipo y hacer de manera que la comunidad cristiana madure como comunidad que ayuda a cada persona a desarrollarse espiritualmente tanto como se pueda?
En tiempos difíciles es un desafío a nuestra imaginación, a nuestro entusiasmo y, sobre todo, a nuestra confianza en que el Señor puede hacer también hoy, maravillas. pero las hace a través nuestro....
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« Última modificación: Mayo 20, 2008, 01:11:20 por Miriam »
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Alex
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« Respuesta #16 : Mayo 20, 2008, 02:24:26 » |
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ahora, hablando de ello, me doy cuenta de que hay que estar a tiempo y a destiempo abiertos a participar de los bienes del Espíritu, porque he pasado largo tiempo yendo simplemente a sentarme con ellos, silenciosamente, sola, sin que nadie me dijera ni pío. pero los días en que se han impartido bautismos o primeras comuniones, a veces, se sirve un verdadero banquete. naturalmente, todo preparado por las sacrificadas señoras de la parroquia que, al final, además, friegan los platos. ¿No os parece que es mucho más bonita y cálida una fiesta en que la comunidad cristiana festeja conjuntamente, caseramente, con sencillez las cosas de los demás? Miriam tambien lo veo como tu lo ves. Somos familia si lo somos, no basta decirlo o quejarse de que las cosas no son como me gustarian. Mejor abandonamos las trincheras que nos protejen del que dirán, y nos exponemos tal como somos para que los demas nos conozcan, si lo desean, y a lo mejor inventamos nuevos modos de relación, sin convencionalismos ni miedos, sin juegos de caza que instrumentalizan a los demas mediante formas inadecuadas y profundamenete insatisfactorias de relación humana. Y si no tenemos demasiada imaginación miremos hacia Jesus, que Él si la tenia junto con el valor y la inteligencia que a menudos nos falta, pero que quizas podamos encontrarlo juntos, los unos con los otros, mas allá de las mentiras aceptadas del miedo y la ignoracia que nos levan a sentirnos separados de los otros. Cuando comence a ir al monasterio, me sorprendian los encuentros entre gente tan distinta de edades y condiciones, que parecia dificil que pudiesemos encontrar algo en común. Con el tiempo sabemos, creo que todos los que compartimos esos momentos de un modo u otro lo sabemos, que eso que compartimos es cariño, amor desinteresado o quizas mejor dicho amor incondicional. Y mira por donde, la Misa continúa fuera del templo jajajajaja. Alex
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El mapa no es el territorio. Aunque parece una obviedad, confundimos realidad y representación.
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Laya
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« Respuesta #17 : Mayo 20, 2008, 10:21:50 » |
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He planteado la cuestión porque es difícil, era consciente de ello.
Veo que es diferente una comunidad parroquial donde la religión católica es minoritaria, como es el caso de Japón, o un monasterio donde quienes van es porque se sienten ligados de algún modo a la espiritualidad del mismo y allí forman comunidad, de una parroquia urbana, con miles de feligreses, de los cuales, se comprometen en la misma una minoría y se ven desbordados, en circunstancias especiales, por una multitud caótica.
Tal vez quienes estemos más allegados a la parroquia tiremos cada cual por nuestro lado, puede ser que no hagamos suficiente piña. Puede ser que falle la catequesis familiar, que sea un requisito por el que pasan quienes se bautizan y comulgan por haberlo convertido en un convencionalismo. Creo que no es proporcional el esfuerzo que se hace en las catequesis con la respuesta social. No así los niños. Los niños son unas esponjas que reciben todo en la catequesis y que, el día de su primera Comunión reciben una respuesta distinta: un bombardeo de parafernalia que no es aquello para lo que estaban preparados... Pueden pasar todas estas cosas y muchas más.
Alex, hablas de abandonar trincheras y exponerse... y tienes razón. Pero entonces, esto, ¿qué supone?
Porque cuando se trata de acoger, como bien decís, te encuentras con el enemigo de la prisa, las ocupaciones, porque no existen realmente relaciones humanas, para que éstas se den, tiene que haber un deseo por ambas partes, y no es así, una de ellas, ya va condicionada por el uso social. Entonces, hay que romper muchas barreras-
Veo que las cosas deberían de ser como exponéis en vuestros post, como en el Evangelio: Venid y veréis es así de sencillo, pero no es fácil, nada fácil.
¿O tal vez, pienso ahora, dar una vuelta hacia la sencillez?
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Prefiero tener ventanas, a tener espejos.
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Miriam
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« Respuesta #18 : Mayo 21, 2008, 06:19:30 » |
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Porque cuando se trata de acoger, como bien decís, te encuentras con el enemigo de la prisa, las ocupaciones, porque no existen realmente relaciones humanas, para que éstas se den, tiene que haber un deseo por ambas partes, y no es así, una de ellas, ya va condicionada por el uso social. Entonces, hay que romper muchas barreras Este párrafo tuyo, Laya, me ha resultado inspirador. Porque has dicho algunas causas de lo que produce el impas que sde ha instalado en muchas parroquias. Pero me has hecho dar cuenta de algo. Hablas de dos partes, que presupongo que te refieres a la del cristiano que desearía que todo fuera más bonito y auténtico y que se duele de que las cosas estén así y la de esos inconscientes alejados que solo aparecen en la parroquia para "hacer su fiesta"... A partir de aquí analicemos las causas que alegas: prisa, ocupaciones, no existencia de verdaderas relaciones humanas, que serían, a su vez, causadas por el uso social y la falta de deseo de superar eso por ambas partes....Estamos reordenando las cartas de la baraja... Ante esto solo cabe deducir que la falta es mutua. Mas, ¿quién tiene más responsabilidad? Los que vienen faltos de respeto, ignorando, más o menos voluntariamente el mínimo de educación y de respeto que se deben en la Iglesia? ¿O bien los que en la parroquia sí lo saben, pero no encuentran, o no se esfuerzan lo suficiente para encontrar, la manera de contrarrestar la situación? Es la parroquia la que ha de decidir cómo se ha de hacer la celebración y preparar a los diversos componentes de ella. No solo preparar a los niños catequéticamente, sino con sus responsables familiares para que sepan el sentido, la forma y los límites que se apliquen en la celebración del Sacramento dentro del templo parroquial. De manera perseverante y paciente. Un ejemplo, la perturbación de las cámaras... Poner a la gente la condición que las fotos de dentrodel templo las tomará un especialista contratado para ello yque hará las de todos los niños. Y este cameraman acordar con la parroquia, las maneras y momentos de hacer sus tomas para no perturbar la celebración. Y fuera de la parroquia que todos hagan lo que les parezca mejor. Esto es un ejemplo de algo que se puede, por lo menos, intentar.... Y cada problema creo que se puede intentar solventarlo adecuadamente. Pero ahí entra eso que señalas, Laya, las prisas, las ocupaciones... ¿de quién? Todo es cuestión de ser conscientes de lo que somos y lo que hacemos... Añado que, los unos por los otros, nadie se atreve poner las manos en el tajo... Y si, como dices, por ambas partes se da esa indiferencia, en la interacción comunitaria de la parroquia... no estoy de acuerdo en que las dos partes lo han de querer a priori... Para que tal cosa suceda, hace falta que primero una parte se despierte y se ponga en marcha. No sé si te has dado cuenta de algo que he dicho en mi post anterior... He estado sola durante unos cuatro años en las reuniones de la parroquia después de la Misa. la gente hablaba en grupitos, yo estaba.. sola, casi siempre, excepto algún saludo amable... Hace unos meses pensé que estar y no estar era lo mismo, y que perder el tiempo allí para nada no era necesario, y casi todos los domingos me iba después de acabada la Eucaristía... Pero hace poco pensé que aun podía hacer algo... y que así como los monjes sirven a sus huéspedes en los monasterios, también podía ir allí para servir las cosas a la gente y fregar platos... Así que me decidí a quedarme. La verdad es que casi no puedo hacerlo, porque, casualmente un señor (el más exigente de la parroquia, me parece) comenzó por Navidad a preguntarme cosas, como os contaba. Comenzó con el tema de los Encuentros matrimoniales, que acababa de hacer con su esposa... De ahí pasamos al tema del amor... y desde entonces siempre tiene algún tema que gusta comentar juntos, maravillado de que eso sea posible. Y, como he dicho, el último domingo, ya éramos dos señores, una señora colombiana y una jovencita... Y como no agotamos el tema... quedamos en seguir el próximo domingo... ¿Por qué he vuelto a insistir en esto? Por ese detalle de cuatro años "perdidos" estando al lado de todos, en silencio y con amor, soportando esas distancias invisibles que crea la indiferencia, la timidez o el desinterés... Porque, creedme, la gente es igual en todas partes. Mi amiga Lilia, en Madrid, ha formado grupos de meditación en dos parroquias: leen la Biblia, oran, comparten... Y eso pasando sobre la indiferencia de los párrocos que cuando pidió el permiso para hacerlo en el local parroquial, le dijeron que era absolutamente inútil el intento porque la gente no tiene interés... Digamos que la gente no tiene interés en aburrirse integrándose en un grupo de aburridos espirituales; pero si encuentran vida, ¡ya lo creo que se interesan...! Si no todos, algunos sí... Y eso es una semilla al viento... Si objetamos nuestras muchas ocupaciones para las cosas de Dios, el Señor nos pedirá cuentas de no haber cuidado de su. Porque no se equivoquen, todos somos responsables los unos de los otros.
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« Última modificación: Mayo 21, 2008, 06:23:16 por Miriam »
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Alex
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« Respuesta #19 : Mayo 21, 2008, 12:48:26 » |
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Porque cuando se trata de acoger, como bien decís, te encuentras con el enemigo de la prisa, las ocupaciones, porque no existen realmente relaciones humanas, para que éstas se den, tiene que haber un deseo por ambas partes, y no es así, una de ellas, ya va condicionada por el uso social. Entonces, hay que romper muchas barreras Este párrafo tuyo, Laya, me ha resultado inspirador. Porque has dicho algunas causas de lo que produce el impas que sde ha instalado en muchas parroquias. Pero me has hecho dar cuenta de algo. Hablas de dos partes, que presupongo que te refieres a la del cristiano que desearía que todo fuera más bonito y auténtico y que se duele de que las cosas estén así y la de esos inconscientes alejados que solo aparecen en la parroquia para "hacer su fiesta"... A partir de aquí analicemos las causas que alegas: prisa, ocupaciones, no existencia de verdaderas relaciones humanas, que serían, a su vez, causadas por el uso social y la falta de deseo de superar eso por ambas partes....Estamos reordenando las cartas de la baraja... Ante esto solo cabe deducir que la falta es mutua. Mas, ¿quién tiene más responsabilidad? Los que están en "onda", los "desfasados", los apocalipticos, los integrados, los autenticos, los mediocres, los generosos, los tacaños, los concienciados, los que su mundo no va mas allá de sus narices, etc. (añadid los que se os ocurran... ) Son algunas de las clasificaciones con las que estiquetamos nuestras relaciones, y lo que debía servir como base para comprensión y diálogo se transforma en un final, un condicionamiento para un desarrollo de una verdadera relación con el otro, del tipo y duración que fuera, pues determinamos nuestra forma de relacionarnos a partir de expectativas, de las que con frecuencia ni siquiera somos conscientes... Las causas que expones, Laya, asi como desde el punto donde comenzaste tu intervención, son ejemplos de eso que he llamado "las trincheras", me ha parecido una imagen util para visualizar lo que quise exponer. Trincheras= hostilidades, extraños, miedos, "proteción", agresión, bloqueo, invasión, ocupación, etc... Doy esta pequeña explicación para situar lo que despues quiero contaros, es un previó que intenta comunicar una intención que quizás no sea del todo evidente; en mi manera de comunicarme, creo prefiero invitar al diálogo o al menos por mi parte darle una posibilidad, a facilitar el encuentro, a que juntos compartamos nuestros pensamientos y experiencias, libremente, con esperanza de encuentro, con buena voluntad. Pefiero este estilo mas que hacer análisis como si fuese un cientifico observando pulgas, es decir como si yo no estuviese ahí o esa realidad no es la mia, o simplente soy víctima de un mundo que me es inferior y no está a la altura de mis elevadas expectativas, jajajaja, para que no me pase como a un monje que intentaba meter un ternero en el corral, y como el animal se resistía a entrar, el monje fué hasta donde estaba su madre y empezó a reprocharselo. Yo le pregunté, por qué le gritas a esa vaca? , entonces el monje respondió enojado, ella tiene la culpa! ha debido enseñar mejor a su hijo! Si objetamos nuestras muchas ocupaciones para las cosas de Dios, el Señor nos pedirá cuentas de no haber cuidado de su viña. Porque no se equivoquen, todos somos responsables los unos de los otros. Miriam me tomé la libertad de añadir, lo que quizás se quedó en tu teclado... y así he aprovechado para volver a destacar está perla que has dejado en tu post, una de unas cuantas...
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« Última modificación: Mayo 21, 2008, 01:06:39 por Alex »
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El mapa no es el territorio. Aunque parece una obviedad, confundimos realidad y representación.
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mariquilla
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« Respuesta #20 : Mayo 21, 2008, 09:51:50 » |
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Muy buenas !!
Que razón tenéis en todo lo que habeis puesto , como os conté este año las Primeras Comuniones en La Parroquia dónde voy han resultado bastante sencillas y hemos conseguido un clima de recogimiento que no hemos conseguido otros años. En las reuniones posteriores hemos valorado tanto lo que nos ha parecido bién como lo que podríamos mejorar y son muchas cosas !! Este año hemos tenido una especie de celebración con todos los niños y sus padres en La Parroquia...empezamos con una Eucaristía cortita y adaptada ....para que por lo menos NO FUERA LA PRIMERA Y ULTIMA !! , luego llevamos algunas patatas fritas , refrescos sanwich y esas cosillas para picar ....resultó estupendo ...unos de los objetivos que nos propusimos era que se apuntaran a postcomunión ...y se han apuntado casi todos !! (después de verano en el curso que viene lo confirmaremos..) , otro era implicar más a los padres (esto cuesta bastante pero ese día decían que sí...). Nos hemos planteado si sería factible el dar catequesis a los padres para que en casa prepararan a los niños ....a esto le tenemos que dar todavía forma para ver de que forma lo hacemos y ver los que realmente se apuntan...porque vemos que casi de nada sirve si no siguen...( comprobadísimo por essos lares). También queremos que haya más catequistas, sobre todo el barrio .....estamos un poco faltos de voluntários y sería estupendo que la gente del barrio se comprometieran ya que conocen la idiosincrácia .....
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Miriam
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« Respuesta #21 : Mayo 22, 2008, 12:28:59 » |
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Muy buen aporte, Mariquilla. Pues a eso me refería. En lugar de lamentarnos considerando solo lo que no va bien, poner todos nuestro granito de arena, en imaginacíon, en creatividad y en don de si mismos a la hora de sacrificar nuestras prisas, nuestras urgencias... y dejarnos contratar un ratito por el Señor para servir en su Viña de la manera que nos haga ver... Porque "se hace camino al andar", solo haciendo algo que podamos, podremos ir viendo lo nuevo que el Señor nos irá poniendo delante. La gente no es muy diferente hoy día que en otros tiempos... Y Dios sigue siendo el Señor.
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Kanbei
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« Respuesta #22 : Mayo 22, 2008, 06:02:07 » |
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Me parece que la clave la da Mariquilla en su último post Nos hemos planteado si sería factible el dar catequesis a los padres para que en casa prepararan a los niños
La experiencia que yo tengo es que los grupos parroquiales de adultos están tremendamente descuidados. Se pone el énfasis en todo el período que va desde la catequesis para la 1ª Comunión hasta la preparación para la Confirmación, y después se acabó (salvo los de vida ascendente, para los mayores). No en todas las parroquias hay grupos de matrimonios, y eso se nota mucho, porque en muchos casos andamos como "ovejas sin pastor". Fruto de esto es que mucha gente que se declara "oficialmente" como católica, en la práctica no pisan una Iglesia salvo eventos. La Fe que no se riega se marchita, y si eso ocurre en una familia, el resultado es que los hijos, después de la Comunión, acabarán siguiendo el camino de sus padres. Lo sé por experiencia, porque este fue mi caso. Es obvio que hacen falta más voluntarios. Pero también es obvio que la pastoral de muchas parroquias deja abandonadas a muchas personas, precisamente al segmento formado por padres jóvenes, que tenemos la importante labor de formar a nuestros hijos en la Fe. La estrategia es en muchos casos equivocada, pero no es nada que no se pueda rectificar. Sólo hace falta ilusión y trabajo, y el no tomarse (por parte de los sacerdotes) la pastoral como algo que hay que hacer de forma rutinaria, ciñéndose a lo que se ha hecho "de toda la vida". Un abrazo. "Busco tu Rostro, Señor"
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Laya
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« Respuesta #23 : Mayo 22, 2008, 08:09:07 » |
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Me siento responsble de haber soltado una liebre muy gorda... con unos cuantos buenos galgos detrás... ¡Veremos!  Aún me pregunto, Alex, si el estar en desacuerdo con que ciertos modos y usos sociales invadan el templo, supone, como dices, hostildad, miedo, bloqueo. etc, etc. No he querido poner en tela de juicio intenciones, sino hechos. Pero, al mismo tiempo, vuestras intervenciones han sido muy oportunas. Por un lado, pienso que la limitación humana no es eximente para "clasificar" ya que todos somos clasificables, clasificadores y objeto de clasificación por el prójimo. (Aunque nos duela, es así) como si fuese un cientifico observando pulgas, es decir como si yo no estuviese ahí o esa realidad no es la mia, o simplemente soy víctima de un mundo que me es inferior y no está a la altura de mis elevadas expectativas, Muy bueno y muy cierto.  Por tanto, el presuponer la "buena intención" de quienes nos hemos "autoadjudicado" estar dentro del redil, es mucho presuponer, ya que, percibo que nos viene muy grande... Habéis apuntado muchas "soluciones", "recetas" o iniciativas para mejorar las catequesis, las relaciones en la comunidad parroquial. Presiento que todas estas, salen adelante como consecuencia de nuestra limpieza de corazón, de nuestra esperanza, que en definitiva, mueven nuestras disposiciones. Tienes razón Miriam: En lugar de lamentarnos considerando solo lo que no va bien, poner todos nuestro granito de arena, en imaginacíon, en creatividad y en don de si mismos a la hora de sacrificar nuestras prisas, nuestras urgencias...
Creo que me habéis hecho "recoger velas" después de un "pronto" de indignación. Pero no desearía por nada del mundo hacer de "cierrahilos" cuando se plantea algo de tremendo calado que va mucho más allá de un hecho puntual. Habéis suscitado una situación como la del el paralítico de la piscina "no tengo quien me lleve la camilla"...El paralítico está ahora, aquí.
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« Última modificación: Mayo 22, 2008, 08:10:44 por Laya »
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Prefiero tener ventanas, a tener espejos.
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mariquilla
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« Respuesta #24 : Mayo 23, 2008, 08:30:44 » |
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Comentaros una experiencia personal en esto de la catequésis. Cuando me plantearon el preparar a unos niños para su Primera Comunión, lo pensé basrante:.. Por una parte veía que era necesária , pués prácticamente sabía que no había muchas personas voluntárias en ese momento (de hecho al año siguiente se quitaron dos con lo que sólo nos quedamos tres para bstantes niños de primero y segundo de catequesis. Por otra era plenamente consciente de mi falta de formación y tenía un poco de temorcillo por la responsabilidad que suponía,... esto lo vencí rápidamente porque me pareció cobardía.. sinembargo la falta de formación lo planteé y me dijeron que se suplía con la Fé y con la voluntad ....Lo que hacemos ,és que después de cada catequesis nos reunimos los catequistas para comentar como nos ha ido (a veces de una hora sólo hemos "aprovechado" unos diez minutos pués ..... cada niño és un mundo y cuentan muchas cosas , a veces surgen problemillas no resueltos en el cole y en casa......) también preparamos la siguiente catequesis ..el fondo , el Evangelio .... y muy muy poca teoría...ya que aunque tenemos un libro algunos les cuesta leer (uno de los retos és que lo comprendan todos y que cada uno se quede con por lo menos algo..... no hacen nada en casa la mayoría....). Por eso si con los padres trabajamoS sel tema que les va tocando a sus hijos (después porsupuesto de habernoslo preparado anteriormente en las reuniones), pensamos , que casi fueran a la vez y que en casa durante la semana se afianzaría algo...A esto le tenemos ,como he contado antes, ver de la forma que lo hacemos ,pero hasta que no sepamos los niños que se apunten en primero y sus padres , no podemos concretarlo (los de segundo sí ya que han estado este año )..tampoco sé si voy a estar con los que se apunten para su Primera Comunión , o con los que la han hecho este año y quieran seguir (que en principio casi todos quieren,gracias a Dios). Lo que sí tengo claro és que me tengo que preparar e itentar llegar a cada niño....también clarísimo y siempre lo he procurado hacer, és el Saludar al Señor en el Sagrário...és lo primerísimo que les digo ..... y antes de casi empezar las catequesis (sólo después de presentarnos y conocernos en caso que sean nuevos o saludar y preguntarles por sus vacaciones etc.......lo Primero és Jesus y en dónde está ...El Sagrário....aquí muchas preguntas  ....pero con estas edades és relativamente fácil explicarlo ...así que de primeras ya saben a quien van a recibir en su Primera Comunión). Así que todos los días cuando van a entrar en el sitio dónde nos reunimos...saludan a Jesus en el Sagrário y le rezan un Ave María a La Virgen...(  esto me encanta, pués se ponen tan calladitos a veces....  ). También cada vez tengo más claro ...el llamar siempre LA PRIMERA Comunión y no la Comunión como dicen casi siempre ....porque és la primera de sus vidas.. (un día me preguntaron que yo cuántas llevaba y que cuál era la última Comunión  ..me hizo bastante gracia .....  porque no llevo la cuénta  pero les dije que era fácil el primer año llevarla ..... la última :les dije que si Dios quiere será el día en que me muera... esto creo que les impactó porque ellos ven todavía la vida larguiiiiiiiiiiiiisima ...... podéis imaginaros las conversación que tuvimos de entrañable y de forma naturalisima porque és facilísimo hablar con los niños  )
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« Última modificación: Mayo 23, 2008, 08:45:33 por mariquilla »
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Miriam
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« Respuesta #25 : Mayo 24, 2008, 05:19:14 » |
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Es bonito lo que relatas, Mariquilla. Pero muestra, una vez más, lo que vamos señalando de una u otra manera, que es la catequesis adulta la que está algo coja. Es decir, que los cristianos adultos, muchas veces, nos encontramos aun revestidos con ropas infantiles, por decirlo de alguna manera, sin haber desarrollado a lo largo del tiempo la intelección de nuestra fe.
La importantísima formación cristiana de los adultos, siendo posible, en la práctica, llega relativamente a pocos. Y este es el fondo del problema que nos preocupa... Las parroquias han integrado una catequesis infantil previa a la Primera comunión y previa a la Confirmación, quedando la maduración adulta de la fe menos cuidada.
Ciertamente, las parroquias no pueden siempre hacerlo todo, y menos hoy día en que hay escasez de ministros. Esta última función de catequesis espiritual adulta la están llevando a cabo, con mayor o menor acierto, los monasterios, los religiosos en sus diversos carismas, y los movimientos. Por esto creo muy deseable que los fieles de las parroquias aporten generosamente sus carismas (servicios) al resto de la comunidad, de la mejor manera que Dios dé a entender. De aquí la llamada a la co-responsabilidad que nos pide tiempo, esfuerzo, entusiasmo y entrega generosa... Y también a la creatividad, fundamentada en una formación continua y una buena dirección espiritual, que, como mínimo, podemos encontrar en la lectura atenta y orada de las Sdas. Escrituras.
En realidad, la Eucaristía dominical, vivida sinceramente, nos aporta ya un fundamento firme a nuestra vida de fe: Estando en la presencia del Señor, conscientes de que le necesitamos, recibimos su perdón y ayuda, escuchamos su Palabra, la meditamos en la "catequesis" de la homilía, la celebramos en la Acción de gracias, y entramos en el misterio de Cristo Jesús, que reiteramos en cada Eucaristía, reviviendo nuestra Unidad con Él y en Él, y realizando la comunión fraterna de hijos de Dios, por Él... Si en lugar de estar en la luna-de-valencia durante la Eucaristía, viviéramos el gozo de la plenitud que nos aporta, nuestra vida cristiana necesariamente crecería en profundidad e intensidad, dando frutos de comunión y de amor en nuestra vida de cada día.
Ayudémonos mútuamente a poner nuestro granito de arena, y que Dios siga construyendo la Casa....
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Laya
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« Respuesta #26 : Junio 09, 2008, 10:31:49 » |
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Tal vez no tenga mucho que ver con este hilo, pero me lo ha recordado. Ha sido a raíz de las quejas que expresé sobre las personas jóvenes... bueno, todos recordamos. Hay días grises en los que a uno le entra el "yuyu" y se carga de pesimismo. Piensas que en la iglesia solo hay cuatro ancianitas, que esto se va a pique y cosas así de grises y así de sin sustancia. Hoy me he encontrado esto: HERMANOS Y HERMANAS MAYORESPor si acaso desapareciese, del enlace, dejo dos frases: Es posible que llegados a este punto a alguien se le ocurra comentar que a la iglesia sólo van los viejos porque no tienen nada que hacer, porque no saben cómo administrar su aburrimiento, porque comienzan a temer irracionalmente el después de la muerte...
Son ellos quizá los que asisten a la iglesia más libremente... Algunos están ahí después de haberlo probado todo en la vida (excepto a Dios) y finalmente han descubierto en Él una felicidad que sabe a eternidad. Otros vuelven con lágrimas en los ojos después de haber malgastado la fortuna lejos de la casa del Padre. Otros nunca se marcharon; han estado ahí todo el tiempo porque desde siempre Dios ha fundamentado su plenitud humana y su realización como personas...
Qué historias detrás de cada uno de ellos, qué itinerarios, qué depósitos de experiencias, qué caminos, qué sedimentos de vivencias multicolores, qué pluralidad de modos de vida...
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Prefiero tener ventanas, a tener espejos.
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Kanbei
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« Respuesta #27 : Junio 10, 2008, 05:59:28 » |
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Son ellos quizá los que asisten a la iglesia más libremente ...eso seguro. Son los que han sido ya despojados prácticamente de todo: no tienen ya la salud de cuando eran jóvenes, y su cuerpo ya no les lleva a donde quisieran; la sociedad les considera inútiles, fardos que hay que apartar a un lado para que no molesten; desgastaron su vida en sacar adelante una familia, cuyos hijos ya volaron fuera del nido. Tienen la libertad de los que no poseen nada, y por ello no tienen ya nada que perder, pero aún mantienen una cosa: la esperanza de que hay algo cercano, algo que les espera y dará plenitud a sus vidas. Están en el momento más importante de sus vidas, aquel en el que se está decantando el néctar jugoso de la experiencia, con sus triunfos y sus fracasos. Y perciben que esa decantación no es para la nada, el vacío, la muerte, sino el paso previo a la plenitud de la vida. Quizá sus cuerpos ya no les acompañan, pero sus almas vuelan alto. Un abrazo. "Yo busco tu Rostro, Señor: no me ocultes tu Rostro."
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Miriam
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« Respuesta #28 : Junio 11, 2008, 03:03:31 » |
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Me ha gustado tu hermosa reflexión, Kanbei, haciéndonos ver con sencillez como puede ser que los "viejos" sean "más" religiosos... Y es que a partir de cierta edad, el trabajo que tenemos delante es el del despojamiento de todo lo inútil que nos hemos ido cargando a las espaldas, y lo esencial aparece más netamente, más claramente, como cuando aparece la luz de la mañna que ilumina lo que la oscuridad no permitía ver.
Nadie que no haga la experiencia directamente puede comprender de veras lo que significa, es algo profundamente unido al ciclo de la vida que Dios ha creado con tal perfección, de tal manera que todo adquiere sentido en una unicidad ajena al dualismo habitual en que ponemos todo cuanto experimentamos. la juventud, buena, la vejez, mala; la salud, buena, la enfermedad, mala... etc. etc. En realidad todo, salud y enfermedad, juventud y vejez y todo el resto tiene un sentido para nuestro desarrollo humano. En lugar de lamentarnos y dividir dividiéndonos a nosotros mismos, es mejor ir dearrollando por la gracia la mirada interior que nos viene de la iluminación cristiana, para ver lo que está más allá de las apariencias que nos perturban y bloquean tan fácilmente, a veces....
El despojamiento que conlleva la vejez es una gracia a vivir, no una desgracia a evitar o esconder... porque todo está encaminado al dulce encuentro final...
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