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Autor Tema: La familia, primera catequesis  (Leído 908 veces)
Laya
Visitante
« : Enero 15, 2007, 11:09:42 »

En el último  Encuentro Mundial de las Familias, en Valencia, Benedicto XVI resaltó la evidencia: La familia es la primera Iglesia Doméstica.

Yo no sé vosostros, pero mis primeros recuerdos de oración, son de mis padres, no de mi parroquia, ni de mi escuela. Recuerdo a mi padre que me juntaba las manos por la noche y me enseñaba las oraciones, las rezábamos juntos, me hacía la señal de la cruz.

También recuerdo la Misa dominical y, como me asombraba al ver a mis padres recogidos en oración después de comulgar y, terminada la Eucaristía, quedarse rezando mientras que la gente salía apresurada...

Me gustaba sentarme en sus rodillas y que me fuesen contando historias de la Biblia, Adán y Eva, Noé, el Diluvio y como me removía una pequeña imagen que había en casa de un ECCE HOMO que mi padre había heredado no sé de quien...

Estoy segura de que la semilla de la fe que Dios me ha dado, me la pusieron sabiamente mis padres.

Por ello, pienso que, hoy, ahora, cuando fuera del hogar el ambiente es frío e inhumano, cuando los niños tienen esa edad en que son como esponjas, es el momento de inculcar en sus almas ese tesoro tan grande.

Probablemente, los padres nunca se dén cuenta de la importancia que tienen acciones tan sencillas y la importancia que tienen omisiones también tan pequeñas.

Querer reducir la educación en la fe a la parroquia, a un colegio, por muy estupendo que sea, si un niño no ve obras de fe en su casa, si no ve en sus padres una coherencia de vida de fe, esperemos que Dios, en su infinita misericordia, le aguarde a la vuelta de otra esquina
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ines
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Mensajes: 7


« Respuesta #1 : Enero 19, 2007, 03:34:06 »

Evidentemente la familia es la primera catequista de sus niños, quién lo duda.Sin embargo, a veces la fe le llega a un niño a través de una semilla que alguien sembró.
Una hermosa señora que había sido bailarina de "revistas" se casó con un hombre afamado,de prestigio social y buen hombre y formaron un excelente matrimonio que no tuvo hijos.Se integraron en una pandilla de matrimonios amigos.En el antiguo Peñalba de Oviedo (cafetería) se reunía con asiduidad este grupo de amigos y, al ser yo niña,me llevaban mis padres con ellos.Aquella buena mujer,antigua bailarina,me llevaba libros de santos que yo leía con avidez y que sin duda dejaron su huella en mi alma.Cuánto le debo.
Es verdad que Dios se sirve de instrumentos dispares para llegar a las almas, pero el conducto normal es el familiar.Qué "pasotas" son los padres en este terreno con respecto a sus hijos en estos momentos.Los que damos catecismo a los niños lo observamos con tristeza.No quieren involucrarse y tampoco tienen interés por saber lo que se les enseña, a pesar de llevarles a catecismo en las parroquias
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Antares
Visitante
« Respuesta #2 : Junio 15, 2007, 05:00:45 »

Triago esta historia llena de sentido precisamente aquí, por que pienso que es en la familia donde se deben dar los valores, efectivamente.
Pero para "dar" algo, primero hay que empezar por uno mismo.

MANSIÓN ETERNA

Un día una señora falleció y llego al cielo. Allí junto a las más de cien
mil personas que diariamente mueren, estaba haciendo cola para saber cual
seria su destino eterno. De pronto apareció San Pedro y le dijo:

"Vénganse conmigo, y les mostrare en que barrio esta la casa que le
corresponde a cada uno. Ello dependerá de la cantidad de amor que cada
cual haya ofrecido en la tierra a los demás, aquí la única cuota inicial
que se recibe para su habitación eterna, es la caridad y el buen trabajo
que hayan dado en la tierra. Y los fue guiando por barrios de lujo, como
ella jamás pensó que pudiera existir".

Llegaron a un barrio hecho todo de oro, casas de oro, puertas doradas,
paredes y techos de oro, una maravilla, y San Pedro exclamo: Aquí todos
los que gastaron mucho dinero en ayuda a los necesitados, los que su amor
hacia los demás sí les costo en vida. Y fueron entrando todos los
generosos, los que partieron el pan con el hambriento; los que regalaron
sus vestidos a los pobres; consolaron a los presos y visitaron enfermos.
La señora quiso entrar, pero un ángel la detuvo al tiempo que decía:
Perdóneme pero usted en la tierra no dio ni migajas a los demás, jamás dio
nada que en verdad costara, ni en tiempo ni en dinero, ni tampoco vestido.
Este barrio es solamente para los de corazón generoso, y no la dejo
entrar.

Pasaron luego a otro barrio de la eternidad, todas las casas estaban
construidas en marfil, todo blancura y elegancia nunca vista.  La señora
se apresuro a entrar en tan hermoso barrio, pero un ángel guardián la tomo
del brazo y le dijo: Me da pena señora, pero este barrio es, solamente
para aquellos que tuvieron un trato limpio y sincero hacia los demás.
Usted era una persona muy corriente en el hablar, dura, criticona y a
veces hasta grosera en su trato; y mientras los demás estaban gozosos en
tomar posesión de sus lujosas casas, la pobre mujer se quedaba afuera,
mirando con envidia a aquellos que habían sido afortunados. Ella no pudo
entrar, le faltaba la cuota inicial, haber tratado bien a los demás.

Siguieron luego a un tercer barrio, todo era del más puro cristal, todo
brillante y hermoso, la señora corrió a tomar posesión de una de aquellas
maravillas, pero el ángel portero la detuvo y le dijo, muy serio: En su
pasaporte dice que usted no se intereso ni poco, ni mucho por instruir a
los demás, y usted nunca se preocupo porque las personas, con las que
usted vivía, se volvieran mejores, así que no hay casa para usted. Le
falta la cuota inicial de haber colaborado, para que otros se instruyeran
en las cosas del Señor.

Entristecida, la pobre mujer veía que entraban miles de personas, muy
alegres, a tomar posesión de su casa; mientras ella, con un numeroso grupo
de egoístas, era llevada, cuesta abajo hacia un barrio verdaderamente feo
y asqueroso, todas las habitaciones estaban construidas de desechos. El
único material que se había utilizado para la construcción de aquellas
casas, eran objetos de basura. Las lechuzas sobrevolaban por ahí, ratones
moraban en aquel lugar. Ella se tapo la nariz, porque la fetidez era
insoportable, y quiso salir huyendo.

No obstante, el guardián del barrio le dijo muy seriamente: Una de estas
casas será tu habitación. Ven a tomar posesión de ella, la mujer grito
angustiada que no, que eso era horrible, que jamás seria capaz de vivir en
semejante montón de basura, y el ángel le respondió: Señora, esto es lo
único que hemos podido construir con la cuota inicial que usted envió,
desde la tierra. Las habitaciones de la eternidad, las hacemos con los
materiales que las personas mandan desde el mundo. Usted solamente enviaba
cada día egoísmo, malos tratos a los demás, murmuraciones, criticas,
palabras hirientes, odios, tacañería y envidia, ¿qué mas hubiera podido
construirle?

Usted misma nos mando el material para construirle su mansión. La mujer
empezó a llorar, y a decir que ella no quería vivir ahí, y de pronto, al
hacer un esfuerzo para zafarse de las manos, de quien quería hacerle vivir
en semejante casa, dio un salto y se despertó!

Tenia la almohada empapada en lagrimas, sin embargo, aquella pesadilla le
sirvió de examen de conciencia, y desde entonces, empezó a cambiar su
vida, y el material que enviaba como cuota inicial, para la construcción
de su casa eterna.

Te has preguntado ¿qué clase de materiales estas enviando para que te
construyan la casa, donde vivirás eternamente? Aun estamos a tiempo de
cambiar el tipo de material de nuestra cuota inicial, empecemos a amar a
los demás, como nos amamos a nosotros mismos.

Moraleja: empezemos a construir nuestra morada eterna.

Me viene a la cabeza otra história... pero habra que dejarla para otro día.%-) aún corriendo el riesgo de que no me vuelva a acordar de ella...:D)
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Laya
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« Respuesta #3 : Octubre 19, 2007, 05:22:11 »

Podríamos continuar este hilo contando esas cosas sencillas que ocurren todos los días que siendo pequeñas y pareciendo intranscendentes van tejiendo la vida espiritual de los pequeños. Me animo y voy con una pequeña historia de hoy mismo.

Pedro todavía no ha cumplido 6 años. Por las noches reza con su madre que le va enseñando poco a poco las oraciones. Pedro es un niño de los que necesitan explicaciones, no se queda con las cosas porquesí, sino que da vueltas en su cabecita a lo que oye y se cuestiona un montón de preguntas ante las que hay que estar bien pertrechado.

Anoche rezaban juntos el Padre nuestro.

- Padre nuestro...
- Mamá, entonces ¿yo tengo dos papás?
- ...Si... tu pader Dios y papá.
- Que estás en el cielo...
- Y ¿donde está el cielo?
- Pues muy lejos, pero tu padre Dios te cuida desde allí, te proteje, te quiere mucho...
- ¿En el cielo con los abuelitos?
- Si, claro.
- Y, entonces, ¿son como ángeles?
- Como ángeles muy buenos, que te cuidan, que están todo el tiempo pensando en tí.
- Mas libranos del mal...
- Mamá, ¡a mi Dios no me libra del mal, porque mi amigo Pablo, siempre me pega...!


Mamá está  feliz de estar compartiendo esta experiencia tan bonita con su hijo, pero todavía está buscando muchas respuestas...



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Prefiero tener ventanas, a tener espejos.
Miriam
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« Respuesta #4 : Octubre 25, 2007, 11:40:18 »

Quizás debamos aprender primero nosotros que las cuestiones tienen muchos niveles de respuesta, que las respuestas no están ya dadas perfectas de una vez para siempre, y que cuando las tenemos, nos hemos de pasar toda una vida para quizás entender algo o mucho, o nada,  de ellas, no solo a los seis años.

Como exploradores, caminamos por la vida en busca de sentido, encontrando tanto como buscamos, atisbando humildemente las respuestas a tantas "cuestiones -aparentemente- insolubles" que llevamos dentro. ...buscadores de la Belleza y la Verdad, de Dios Absoluto que se nos va revelando a medida que abrimos nuestro corazón a su amor y su mirada.

Quizás convenga enseñar a nuestros niños a ser buscadores. Y decirles nuestras respuestas, no como si eso cerrara la cuestión, sino como poniendo una pequeña luz en la búsqueda que sea una fita válida en los caminos de la búsqueda.

Y no pasa nada con que sepan que no lo sabemos todo, pero que sí vean que no jugamos a ocultarles nada, o a quitárnoslos de encima con cualquier respuesta tonta. Los niños son muy sensibles a esto y acaban no preguntando cuando no se les toma en serio, y se van a buscar respuestas en cualquier parte...
« Última modificación: Octubre 25, 2007, 11:42:38 por Miriam » En línea
mariquilla
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« Respuesta #5 : Octubre 26, 2007, 09:51:41 »


Miriam estoy totalmente de acuerdo y me adhiero a lo que has dicho.

No pasa nada , al revés pienso que és mucho mejor para ellos.Nadie és perfecto ( sólo Dios ) somos humanos y no lo sabemos todo ...sólo podemos explicarles un poco más por la experiencia que nos ha dado el tiempo y el esfuerzo para la búsqueda.
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