Hay quien estaría encantado de que “las mujeres mandasen en la Iglesia” Y hay mujeres que mandan mucho, muchísimo, que han prestado un servicio impagable a la Iglesia a lo largo de los tiempos, pienso en Teresa de Jesús, Edith Stein, Catalina de Siena, Teresa de Calcuta, y tantos miles y miles, muchas anónimas, que con su vida se enteraron, pero mucho, de lo que significaba ser discípula. Pienso en tantas mujeres que hoy en día son conscientes de su papel en la Iglesia y no se sienten disminuidas ni menospreciadas por ser papisas o sacerdotisas, porque saben que, donde están, son transmisoras del reinado de Cristo.
Es posible que los hombres haya dejado una impronta en la iglesia, que casi con seguridad sería distinta de la que hubiesen dejado las mujeres si hubiesen ejercido esas funciones.
Ninguna actividad humana es neutra, y en mayor o menor medidida se ve influenciada por muchas variables externas y la pertenencia a uno de los dos sexos puede dejar huella.
En la vida de la Iglesia es dificil saber quienes han prestado un mayor servicio a Dios, a la Iglesia, y a la humanidad.
Desde el punto de vista de la finalidad salvífica de la religión, yo creo que llevan la mejor parte las mujeres, y perdonar la expresión,( no quiero dar la impresión de que hay una tarta a repartir) , sino , lo quiero decir es algo dificil de explicar, tantos los hombres como las mujeres que se consagran al señor, , lo han hecho por amor de Dios, y tambien porque con mucha razón quieren salvar su alma.
Yo observo, que p: e: las monjas se les ve más contentas derivado de su cualidad de esposas del señor y de el gozo en la presencia del señor que tienen prometida. A pocas veces se meten en profundidades teológicas.
Y si consideramos los laicos que como vemos todos los dias, a los matrimonios jóvenes cristianos que llevan a misa a sus niños pequeños, yo no veo ninguna diferencia de comportamiento ni de dedicaciones entre el hombre y la mujer.
Asímismo en alguna comunidad cristiana que he tenido ocasión de conocer, la mayoría son matrimonios que incluso hacen funciones de misioneros en otros continentes. Y tienen hijos y concilian sus trabajos profesionales, con sus actividades religiosas por igual.
Toda esta igualdad, casi idílica que veo dentro de la iglesia, no la veo en la sociededa civil, porque la mujer no la quiere, está a gusto con su condición.
La mujer desarrolla una gran actividad social, porque sí, porque lo ve natural. Estoy acostumbrado a de ver la asiduidad con que se dedican las mujeres a cultivar, sus encuentros y parloteos con otras congéneres, cada vez que se encuentran en la calle, en el marcado, en el trabajo incluso, en las cafeterias etc.
Mientras que los hombres se incomunican, de sus vecinos , compañeros de trabajos etc. La mujer es mucho más sociable que el hombre, al menos aquí y hoy. se puede decir que casi el amigo del hombre es su mujer.
Pero las amigas de una mujer son todas.
Eso demuestra que hay alguna diferencia, aunque yo desearía que los hombres nos parecieramos más a las mujeres en eso, pero va a ser dificil.
Y eso explica que las funciones asistenciales y de relación humana la hagan las mujeres mejor que los hombres, en los ámbitos civil y religioso.