Es significativo: la vida es un contínuo aprendizaje. Apenas hace unas horas me ha sucedido algo que se refleja muy vivamente en este texto:
"Aspecto este último que vale "también para la comunicación entre los hombres", en la que a menudo "es necesario" el silencio. El silencio es un elemento constitutivo de la palabra, es como el fondo blanco sobre el que se escriben las letras negras que nos permiten leer. De ahí que si falta el silencio, falta la comunicación, y si falta la comunicación es imposible la comunión".
Por motivos profesionales, me encontraba conversando con una persona, a la que apenas había visto dos veces y de modo convencional. Me planteaba un serio problema. Aún no sé como, de repente cesaron las palabras, se hizo un silencio en el que no era que no tuviésemos nada que comunicarnos, sino que nos estábamos transmitiendo muchas cosas. Fueron unos instantes sin palabras, pero llenos de contenido: nos comprendimos y entendimos que juntas, podríamos intentar algo. Es evidente que "no solucionamos" el problema, pero sí que hemos iniciado el camino para ello.
Probablemente, con muchas palabras, con mucha teoría no habría surgido nada. Sin ese silencio, sin esa escucha, no habríamos encontrado
"ese papel donde comenzar a escribir".