Bienvenido(a), Visitante. Por favor, ingresa o regístrate.
Mayo 19, 2012, 06:00:13
Noticias:
Portal de Inteligencia Católica. Enlace a la portada.

Páginas: 1 ... 5 6 [7] 8 9
Imprimir
Autor Tema: Buscando a Dios en los libros  (Leído 7820 veces)
prm3
Visitante
« Respuesta #90 : Septiembre 02, 2007, 12:21:03 »

Me acaban de pasar un libro que se llama "El Poder de la Alabanza" de  Merlín R. Carrothers ¿Alguien lo conoce y lo ha leido?? acabo de empezar y me parece muy bueno la forma tan positiva que tiene de afrontar los problemas que se tienen alabando a Dios
En línea
Miriam
Hero Member
*****
Mensajes: 667


« Respuesta #91 : Septiembre 03, 2007, 08:23:51 »

:) Si lees lo que hemos ido sugeriendo, verás que los comentarios adecuados son después de leer... en el caso de que el libro lo merezca.
En línea
prm3
Visitante
« Respuesta #92 : Septiembre 03, 2007, 08:48:12 »

:) Si lees lo que hemos ido sugeriendo, verás que los comentarios adecuados son después de leer... en el caso de que el libro lo merezca.

 shocked shocked vaya perdón pensaba que tambien se podía preguntar si merecia la pena leer un libro antes de perder el tiempo y luego hacer los comentarios que vea oportuno y pueda aportar al resto. Gracias por la respuesta de todas forma, ya preguntaré por otro lado  complice
« Última modificación: Septiembre 03, 2007, 09:22:07 por prm3 » En línea
Miriam
Hero Member
*****
Mensajes: 667


« Respuesta #93 : Septiembre 04, 2007, 02:10:29 »

No te respondí ayer, prm3, porque quería reflexionar sobre lo que dices. Sí, concebimos transformar este hilo al estilo de la sugerencia de Virgin, un poco adaptada, para que de manera ordenada sirviera a la presentación de libros.

Pero tu pregunta tiene sentido y antes que nada esto es un foro, por tanto creo que había qué pensar como integrar intervenciones como la tuya que "se salían" de lo previsto, pero que, bien pensado, no es en absoluto fuera de lugar,

Por esto me has hecho ver que lo que mantendrá el uso fácil de la búsqueda de los comentarios sobre los libros, será, sobre todo, que nos fijemos en poner siempre en el "asunto" el autor y el título del libro que estemos tratando, porque de esa manera nuestro mensaje saldrá sin problema en las búsquedas sobre ese título. Cuando digo poner la referencia del libro en el "asunto" se trata de escribirlo en lugar de "El Placer de leer" que sale como asunto automáticamente cuando vamos a redactar un mensaje., en el "campo" de asunto, encima de los emoticonos y menú de herramientas para escribir.

Si tienes alguna duda no dudes en preguntar por mp lo que quieras.
« Última modificación: Septiembre 04, 2007, 02:14:58 por Miriam » En línea
Laya
Global Moderator
Hero Member
*****
Mensajes: 597


« Respuesta #94 : Septiembre 05, 2007, 01:16:19 »

He encontrado el  libro para descargar y una pequeña reseña. Está en una página web de la Renovación Carismática.

Citar
"El poder de la alabanza" le proporciona al lector una manera extraordinaria de afrontar circunstancias que parecen no tener salida.
El capellán, Merlin R. Carrothers, ingresó al ejército en 1943 y prestó servicios en la Segunda Guerra Mundial en Francia, Alemania y Bélgica. Asistió a la Universidad Marion (Indiana) y al Seminario Asbury (Kentucky) para asumir el pastorado en una iglesia metodista en Clypool (Indiana) Se retiró del ejercito en 1971 como Capellán Teniente Coronel.
En este libro se narra cómo la dinámica espiritual de la alabanza revoluciona vidas.
Alabar según el diccionario, significa ensalzar, celebrar, elogiar, aclamar expresando también aprobación. El alabar, entonces significa que aceptemos, o que estamos de acuerdo con lo que aprobamos. De modo que, alabar a Dios por una situación difícil, una enfermedad o una desgracia, significa literalmente que aceptamos o aprobamos lo que está ocurriendo como parte del plan de Dios para nuestra vida.
 
   


He hecho una lectura un poco por alto del primer capítulo. Es un conjunto de testimonios, tal como dice la cita. Lo que he podido leer me ha parecido (es una apreciación personal) "muy americano", apelando a una piedad excesivamente sentimentalista. No es un estilo que a mi me guste mucho, pero hay personas a quienes les puede agradar.
En línea

Prefiero tener ventanas, a tener espejos.
Miriam
Hero Member
*****
Mensajes: 667


« Respuesta #95 : Septiembre 05, 2007, 02:35:23 »

Lástima que no has puesto el enlace al libro para quien tenga interés.

Mas se agradece el comentario que orienta un poco sobre sus contenidos. Creo haber leido testimonios de ese tipo. A veces los hay de hermosos y profundos espiritualmente, pero muy frecuentemente son demasiado "funcionales"... Es inevitable...
En línea
prm3
Visitante
« Respuesta #96 : Septiembre 05, 2007, 07:48:54 »

Mil gracias Laya por la reseña
En línea
Laya
Global Moderator
Hero Member
*****
Mensajes: 597


« Respuesta #97 : Septiembre 05, 2007, 12:31:38 »

AQUÍ se puede descargar.
En línea

Prefiero tener ventanas, a tener espejos.
Miriam
Hero Member
*****
Mensajes: 667


« Respuesta #98 : Septiembre 07, 2007, 07:53:28 »

Buscando textos en formato digital de Juan L. Ruiz de la Peña, he encontrado esta publicación teológica que para algunos puede resultar de interés.

Boletín Stauros
« Última modificación: Septiembre 07, 2007, 08:00:38 por Miriam » En línea
Olympia
Sr. Member
****
Mensajes: 258


« Respuesta #99 : Septiembre 07, 2007, 02:41:36 »

Miriam, eres un pozo sin fondo. Gracias por el enlace.

Hace unos días leí una biografía del beato Diego Ventaja, que fue Obispo almeriense martirizado en la Guerra Civil. El día 30 de agosto es su "dies natalis", y es curioso cómo ha pasado desapercibido esto en la ciudad. Sólo fue obispo de Almería durante un año, porque fue asesinado junto a otros sacerdotes en el poniente almeriense. Tuvo varias oportunidades de huir, ya que varios diplomáticos y empresarios ingleses le ofrecieron embarcarse con rumbo a Inglaterra o Gibraltar. En esa época era habitual que arribasen con mucha frecuencia al puerto barcos ingleses, ya que Almería tenía un importante comercio de minería y exportación de uva con Gran Bretaña. Don Diego se negó siempre a abandonar a sus feligreses, y permaneció en la ciudad hasta su muerte. Fué en un barco, carguero de mineral donde sufrió trabajos forzados.
Cuentan los paisanos del lugar donde fue fusilado, que aun viven, que tras clavarles cañas por el cuerpo y dispararles sin piedad, quemaron sus cuerpos con gasolina; pero el de don Diego no llagó a arder, milagrosamente.

Visitando una nueva librería de la ciudad, vi una sección sobre Almería. Como no sé nada de la historia de esta ciudad, ni conozco sus costumbres; me fuí a la estantería, decidida a salir de allí con un buen libro de historia y entender un poco más esta ciudad y a sus gentes. La sorpresa fué que todos los libros eran sobre "la represión franquista en Almería". Así que no compré nada. Seguro que hay vida más allá  de Franco, me dije.
Alguien me prestó este libro de don Diego Ventaja, y la verda, es que me ha gustado bastante conocer parte de la historia de la ciudad.
Desconozco si hubo o no represión franquista esta esquinita de España, ni me importa. Me quedo con que Almería, como dice su himno, es tierra de santos. ¡Ah! El que fusiló a don Diego, un chico de 22 años, quedó conmovido por la sonrisa del obispo en el momento de su muerte. Esa sonrisa quedó en grabada en su cabeza, y le llevó a pedir perdón a Dios por sus crímenes cometidos antes de morir.
En línea

"La lectura hace al hombre completo; la conversación lo hace ágil; el escribir lo hace preciso"
(Francis Bacon)
Miriam
Hero Member
*****
Mensajes: 667


« Respuesta #100 : Septiembre 07, 2007, 11:19:33 »

Ciertamente, que ahora nos están escondiendo la historia y fabricándola de manera políticamente correcta... Ahora comprende mejor que hace años cuando mi padre espiritual, profesor de Historia de la Iglesia, me dijo que la historia es un cuento reconstruido según la ideología de turno.

Ciertamente no se refería a la historia de la Iglesia, pero como me decía un amigo ayer sobre un pequeño detalle histórico, tal como lo daban diversas fuentes, era cierto lo que decían pero la manera que lo expresaban daba una imagen totalmente distinta del dato... Así pasa con la enseñanza de la historia.

Pero paso a lo que me interesa, sobre el testimonio dado por el joven que fusiló al beato Diego, no es un caso aislado. Muchos de los testimonios de nuestros mártires han sido dados por sus asesinos arrepentidos. La gracia de la sangre de Cristo derramada, y de la sangre de los que mueren por Cristo y en Cristo tiene ese valor también; por esto no encuentro extraño que muchos de los asesinos llegaran a la conversión con el recuerdo del testimonio de nuestros mártires. Que en todo ello Dios sea glorificado...

En japón está sucediendo algo similar, la joven Iglesia, ocupada en madurar aun no había tenido mucho tiempo en mirar hacia sus orígenes. Los últimos años, las causas de los mártires han estado creciendo en importancia y nuevos grupos de mártires estan siendo llevados a los altares.

Porque lo que interesa de los santos no es el glorificarles nosotros, que no lo necesitan, pues su gloria estuvo y está en Dios, sino que son canonizados para nuestro estímulo, para que el testimonio de su ejemplo nos de la fortaleza que necesitamos, sabiendo que eran como nosotros, y que hubieron de hacer su propio camino de conversión y de fidelidad al Señor. Y conociéndoles, nos muestran que si ellos pudieron, nosotros debemos encontrar nuestro propio modo de ser fieles como ellos, sin dejarnos vencer por tantos obstáculos como vemos en nuestra naturaleza y en todo lo que nos rodea.
 
En línea
Laya
Global Moderator
Hero Member
*****
Mensajes: 597


« Respuesta #101 : Septiembre 08, 2007, 09:02:16 »

Precisamente ayer, fíjate Miriam qué casualidad, me encontré con esta frase de San Gregorio Magno que, con otras palabras dice lo mismo que tú apuntas:

Citar
Debemos conocer la vida de los santos para afinar en la corrección de nuestra propia vida(...) y así el fuego de la juventud espiritual, que tiende a apagarse con el cansancio, revive con el ejemplo y el testimonio de quienes nos han precedido.

Me hizo pensar, al hilo de lo que estamos hablando, en el concepto erróneo de "santo", santo de peana, inmaculado, super-hombre o super-mujer, dotado de unos dones especiales de Dios en definitiva, lo que se entiende equivocadamente por madera de santo y lo que es el santo en realidad, la persona de carne y hueso, pecadora que cae y se levanta, una vez y  otra.

Muchas biografías, al querer magnificar las virtudes de los santos y obviar sus defectos, nos  han hecho el flaco favor de crear el santo inaccesible. Así que aprovecho este post, para reivindicar las biografías de los santos, santos, es decir pecadores como todos los mortales.

¡Vengan buenas biografías!   ok ok
En línea

Prefiero tener ventanas, a tener espejos.
Miriam
Hero Member
*****
Mensajes: 667


« Respuesta #102 : Septiembre 08, 2007, 09:58:39 »

Cuando un santo se sabe pecador, no es tanto por una serie de caídas y levantamientos, sino por una consciencia muy profunda de su naturaleza pecadora que le llevaría irremisiblemente a buscar la satisfacción de toda clase de apetitos y ambiciones que le llevarían a pecar y ofender a Dios, si la gracia divina no actuara en él sosteniéndole.

Sí, el santo es alguien consciente de que todo cuanto de bueno pueda sentir o hacer viene del Señor. Lo dice la Escritura, solo Dios es Santo, solo Dios es bueno, y cuando el hombre es santo y bueno es por pura gracia y participación, por su unión a Cristo Jesús, por obra del Espíritu Santo que nos ha sido infundido y que unido a nuestro espíritu clama, ¡Abbá, Padre".

Es un misterio divino que pueda haber personas totalmente puras de pecado, siendo igualmente de muestra misma naturaleza pecadora y por tanto pecadores. Mas, como dice San Juan, ya no pueden pecar y, si pecan, la conversión constante y decidida a Cristo hace que lo que cuente no sean las pocas o muchas caídas, sino el hecho de levantarse y caminar.

Quieres biografías... Se pueden encontrar muchas, pero no siempre es fácil hablar de los santos. Recomendaría muy especialmente la de San Serafín de Sarov, un santo ruso, escrita por Irina Gorainov. Aunque tiene a ser la típica hagiografía, debemos saber leer que ha habido santos que han sido puros de pecado desde su más tierna infancia. Yo he tenido la suerte de conocer a uno. Y os aseguro que, solo viéndoles, puede darse que regreses con el corazón iluminado por gozos celestiales, de tanta luz que transmiten desde lo más profundo de su corazón a lo más profundo del propio corazón...

Una pequeña anécdota... Un ángel condujo al santo Macario, en visión, a través de los cielos... y él devotísimo discípulo del santo Antonio, el primer monje cristiano del que tenemos datos históricos precisos, después de ver muchos hermanos glorificados preguntó al ángel: "¿Dónde está Abbá Antonio?" Y el ángel le resondió_ ¿No has visto a Antonio? En verdad te digo que si no has visto a Antonio, no has visto a Dios,,,"

¿Alguien entiende el significado de las palabras del ángel?


En línea
Laya
Global Moderator
Hero Member
*****
Mensajes: 597


« Respuesta #103 : Septiembre 08, 2007, 05:35:50 »

Sí, claro, que el pobre Macario "no se había enterado de la fiesta"  silba

Y como estábamos tratando este tema, he recordado "Los defectos de los santos" libro que leí hace ya unos cuantos añitos. Lo comencé con el "morbo" de que por fín, me iba a enterar de los pecadorros de tal o cual santo y... ¡menudo chasco!

Quiero recordar, que en las epístolas de San Pablo, suele decir "saludad a los santos de..." tal o cual sitio. Los primeros cristianos, se llamaban "santos" entre ellos. Estimulante ¿no?

voy al libro. Basándose en los relatos  del Nuevo Testamento, el autor hace una pasada a los apóstoles y primeros discípulos y no deja títere con cabeza... risas Por allí desfilan sus bravuconadas, sus fantasmadas, sus deserciones, sus cobardías, su falta de fe... santos de la misma madera que todos los mortales. Y Jesús los llama, y ellos, cargados de miserias, le siguen hasta llegar a dar la vida por Él, extienden el cristianismo por todo el mundo conocido...

Lo que suscribe lo que tú dices Miriam que el santo sabe que todo lo bueno le viene de Dios, ya que, por sí mismo, es capaz de cometer cualquier atrocidad. Me gusta la reflexión que haces de que la santidad es la participación de la santidad de Dios... No es que esté exento de pecado o de imperfección sino que busca lo que le une con Dios y huye de lo que le aparta de El. Si, es animante.

Y, hablando de biografías, acabo con un chascarrillo, sobre lo malitas que son algunas... San...XXX, que era tan santo, que desde que nació,  por penitencia, no mamaba los viernes...  meparto

Flaco servicio nos han hecho estas "biografías"...

 P.S. Lo del "pobre Macario" va con segundas... es que hoy tengo el dia socarrón... complice
« Última modificación: Septiembre 08, 2007, 09:10:18 por Laya » En línea

Prefiero tener ventanas, a tener espejos.
Kanbei
Full Member
***
Mensajes: 200


« Respuesta #104 : Septiembre 08, 2007, 11:34:25 »

Estoy de acuerdo con lo que apuntáis tanto Miriam como Laya.

Las biografías de santos en las que estos aparecen como superhombres o supermujeres, sin defectos, perfectos, haciendo el bien sin esfuerzo alguno, aparte de irreales, resultan desesperanzadoras para muchos católicos de a pie, que no damos más de sí. Porque uno hace lo que puede, y cae, y se levanta, y dice tener fe, pero luego se da cuenta de la poca que tiene, y claro, ve a estos santos y los ve tan lejos, que piensa "yo nunca llegaré a santo" o "porqué aspirar a santo, si es imposible". A veces, incluso hay santos que parecen más "perfectos" que el propio Cristo, pues ellos parecen no tener miedo (y Jesús lo tuvo), parecen imperturbables (y Jesús se conmovía, y se alegraba, y se entristecía, y se encolerizaba), parecen conocerlo todo (y Jesús decía que hay cosas que sólo las conoce el Padre)...

Personalmente, lo que mayor bien me ha hecho es leer no las biografías, sino los libros escritos por los propios santos; libros en los que se percibe claramente su humanidad, y por tanto, su santidad. Me refiero a libros escritos por San Agustín, Santa Teresa de Jesús, Santa Teresa de Lisieux, San Juan de la Cruz, el beato Padre Foucault, el beato Juan XXIII...etc, etc. Vemos en ellos personas muy humanas que sufren, se alegran, se entristecen, dudan, aman, personas que son como nosotros, pero que han alcanzado al mismo tiempo la santidad, la participación en la vida divina. Si ellos, siendo como nosotros, lo consiguieron, nosotros podemos al menos aspirar a llegar a ello...aunque sólo sea un poquito...

Un abrazo.
En línea
Páginas: 1 ... 5 6 [7] 8 9
Imprimir
 
Ir a: