...lo mismo hasta que llegue al parlamento y se vote puede pasar ....
¿Qué puede pasar? Yo no lo sé. Nadie lo sabemos.
Lo que intento transmitir es que los tiempos de esta lucha en defensa de la vida, al igual que otras luchas en las que se ha visto metida la humanidad, no lo son en la medida que nosotros imaginamos.
Desde que San Pablo escribió la carta a Filemón para que acogiese al esclavo Onésimo como persona libre (cosa insólita en su época) ¿cuántos siglos han pasado?
El testimonio de Pablo era necesario, imprescindible como motor de un cambio radical en la historia de la humanidad, pero estos cambios no se producen por nuestro reloj, llevan la medida de otro reloj que no es el nuestro.
Por ello, pienso que cuando aguardamos a que el resultado sea el fruto sólo de nuestros esfuerzos, con frecuencia pasamos de la euforia de la acción al abatimiento cuando esos resultados no eran lo que deseábamos.
Intentaba recordarlo pues, a veces, aunque tal vez no sea el caso (o tal vez sí, no lo sé), se nos nubla la vista y los árboles no nos dejan ver el bosque.
Un abrazo.