Comienzo este tema interreligioso, recomendando un
precioso documento encontrado, sobre la inmigración y la acogida en las tres religiones: cristiana, judía y musulmana, que nos devuelve a una mirada inocente, nacida de la pureza de corazón, no ignorante, sino consciente de que nuestro destino real es la convivencia, la comprensión y la acogida, como camino de fe y de amor, como camino humanizador que disuelva nuestros conflictos, nuestros prejuicios e incomprensiones mutuas.
Esto no invita a ignorar, ni borra las dificultades y divisiones existentes, los fundamentalismos y violencias. pero nos conviene comprender, como creyentes y fieles hijos de nuestro Padre, que Dios es amor, y que solo por medio de la caridad y la verdadera sabiduría podremos cumplir cada vez más fielmente la voluntad de nuestro Padre del cielo de mirar a los demás como hermanos, a la manera de Jesús, que sabe admirar la fe de un extranjero invasor, mientras no cierra los ojos a la dureza del corazón farisáica. Saber contemplar y ver sin prejuicios las situaciones, y es que Jesús mira al inerior del hombre y no a las apariencias...